El vidrio laminado es un vidrio de seguridad compuesto por dos o más hojas de vidrio unidas mediante una o más láminas intermedias, habitualmente de polivinil butiral (PVB).
En caso de rotura, la interlámina ayuda a mantener unidos los fragmentos de vidrio, reduciendo su dispersión y aportando mayor protección en aberturas, cerramientos y distintos elementos de arquitectura.
El vidrio laminado se fabrica en distintas combinaciones, según los requerimientos de seguridad, resistencia, diseño y uso de cada proyecto. Se encuentra disponible en configuraciones como 3+3, 4+4 y 5+5 mm, y puede llegar hasta 10+10 mm de acuerdo con las necesidades técnicas de la obra.
También puede combinarse con vidrio float, vidrio reflectivo o vidrio Low-E, para sumar prestaciones de control solar, eficiencia energética o estética. En proyectos que requieren mayor desempeño térmico y acústico, puede formar parte de un DVH.
El vidrio laminado se utiliza en ventanas, puertas, cerramientos, fachadas, barandas, paños fijos y otras aplicaciones donde se requiere una solución de seguridad para obras y proyectos de arquitectura.
Para ampliar información sobre tipos de vidrio y prestaciones, podés consultar nuestra información técnica.
Es un vidrio de seguridad formado por dos o más hojas de vidrio unidas por una lámina intermedia. Esa composición ayuda a retener los fragmentos en caso de rotura.
La lámina intermedia ayuda a mantener unidos los fragmentos de vidrio. Esto reduce la dispersión de astillas y aporta una respuesta de seguridad superior a la de un vidrio monolítico.
Puede fabricarse en configuraciones como 3+3, 4+4, 5+5 y hasta 10+10 mm. La composición adecuada depende del uso previsto, las dimensiones y los requerimientos técnicos del proyecto.
Sí. El vidrio laminado puede formar parte de un doble vidriado hermético para combinar prestaciones de seguridad con aislación térmica y acústica.
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